En derecho, un documento emitido en Basilea-Ciudad depende de Cancillería de Estado en Basel. En la práctica nuestra vía estándar le libera de esa ventanilla: de su archivo subido nace una copia certificada notarial, y es ella la que recibe la apostilla — una copia basta, sea cual sea el cantón. El original solo entra en juego si su destino exige expresamente la apostilla sobre el original.
Pedir una apostilla →Suba un PDF o foto; un notario establece la copia certificada (incluida) y es ella la apostillada — tramitada por nuestra oficina del cantón de Vaud. Nada que enviar, y plazos idénticos venga el documento de Basilea-Ciudad o de otro lugar.
Algunas autoridades quieren la apostilla sobre el original emitido en Basilea-Ciudad: presentamos entonces ante Cancillería de Estado en Basel. Envíenos el original por certificado tras el pedido (dirección confirmada por e-mail) — vuelve apostillado.
Antecedentes penales y otros documentos federales dependen de la Cancillería federal en Berna, no de Basel. Marque «documento federal» en el formulario — encaminamos nosotros.
Los documentos expedidos en el cantón de Basilea-Ciudad están en alemán. Es exactamente lo que quieren Alemania, Austria y Liechtenstein, y para ellos no hace falta traducción alguna. Para Francia, Italia, España, América Latina o buena parte de Oriente Medio, a la apostilla se sumará casi con seguridad una traducción jurada: prevéala desde el principio en vez de descubrirla tras un rechazo.
Basilea-Ciudad es un cantón fronterizo en el sentido más estricto: muchos residentes trabajan en Alemania o Francia y necesitan documentos reconocidos al otro lado de una frontera que está a quince minutos. Para Alemania, ninguna traducción. Para Francia, una traducción francesa pese a la cercanía: la frontera no hace desaparecer la exigencia lingüística.